Coordinación Nacional de Danza

Vidas en la danza



Foto: Cortesía del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza "José Limón".

Alan Stark, destacado inglés que enriqueció el quehacer dancístico en México

Por Gabriela Jiménez Bernal

Inglaterra fue el país que lo vio nacer. Sin embargo, fue en nuestro país donde legó gran parte de su pasión a la danza, sobresaliendo sus investigaciones sobre danzas antiguas.

Nos referimos al maestro Alan Stark, destacado inglés que dedicó su vida a este arte hasta el último día de su vida: primero como bailarín y coreógrafo, después como docente e investigador. Un personaje cuyo nombre es y siempre será recordado por el gran trabajo que hizo de documentación histórica, así como la recuperación y reinterpretación de piezas antiguas.

Desde temprana edad, el maestro Stak siempre tuvo la conciencia de que quería estar inmerso en el mundo de las artes escénicas, ya se como actor, director de escena o bailarín. Sin embargo, como su padre le dijo que no iba a poder vivir de esa profesión decidió estudiar Letras españolas y francesas en la Universidad de Londres (1950-19539. Y aunque también tomó un diplomado de Lingüística Aplicada en la Universidad de Kent, jamás desistió a estudiar formalmente danza, por lo que en la primera oportunidad tomó clases de baile español.

Poco a poco su sueño de estar dentro de la danza se fue cristalizando. Cómo olvidar cuando fue director y primer bailarín del London Spanish Dancers (1958 -1963), o profesor de baile español en el Inner London Education Aithority (1956-1963).

Sin lugar a duda, uno de los mayores logros del maestro Stark fue su apasionado interés por la investigación dancística que le dio reconocimiento a nivel mundial. Fue un hombre curioso y ávido por conocer los orígenes de la danza, interés que lo llevó a indagar en interminables documentos y libros.

Las danzas antiguas, en especial las de corte renacentista, fueron su gran pasión y por la cual luchó para su recuperación y reinterpretación. En el caso de la danza española realizó intensos viajes a España para conocer de cerca los estilos y tradiciones de dicho género.

Toda esta pasión por la danza la supo transmitir a sus alumnos en los salones de clases. En vida, el maestro Stark siempre dijo que los bailarines debían de tener los conocimientos suficientes de lo que ha pasado en este arte para decidir sobre los cambios que ellos quieren imponer en el futuro. El maestro Stark impartió talleres por toda la República Mexicana. Mención especial es su trabajo como profesor en la Academia de la Danza Mexicana del INBA.

Otro de sus grandes sueños cumplidos fue la creación de su propia compañía: Danzas del Renacimiento y del Barroco. También fue asesor de a varios grupos en danza y música, de tesis universitarias, y montó coreografías para cine, televisión, ópera y teatro.

Su conocimiento y voz pudo ser escuchado en importantes congresos internacionales organizados por grandes instituciones, como el Instituto Medieval en la Universidad de West Michigan, Kalamazzo y en la Society of Dance History Scholars de Estados Unidos. En nuestro país también dictó numerosas conferencias. Cabe destacar que en 1944 CORD Dance Research Journal publicó su artículo sobre La Investigación sobre la Danza en México, además de otros artículos.

Debido a que el maestro Stark se convirtió en una referencia en la escena nacional, fue miembro fundador de la asociación civil Danza Mexicana y de la Sociedad Mexicana de Coreógrafos. Es importante recordar que en Inglaterra fue socio de INTERFOLK (Society for International Folk Dance), the Dolmetsch Historical Dance Society y the Society for Dance Research

Varios fueron los cargos que tuvo en la vida institucional mexicana. Fue el encargado de los Archivos de la Danza del CENIDI-DANZA del INBA (1990-1994), fue el jefe del Departamento de Enlace Académico/Administrativo de la Biblioteca de las Artes del Cenart, donde después asumiría la Subdirección de Servicios Bibliotecarios hasta el año 2001, y fungió como asesor para la reprogramación de la Licenciatura de la Facultad de Danza, Universidad Veracruzana, 2006-2007.

Antes de partir, fue Vice-presidente del Comité de Danza de la Sección Mexicana del ITI-Unesco y miembro del Comité Ejecutivo del Centro de las Américas de la World Dance Alliance, del que fue socio desde su fundación.

Por todas las contribuciones hechas a la danza nuestro país lo reconoció en varias ocasiones, sobresaliendo la medalla y el diploma “Una vida en la danza” en 1992. En 1999 recibió el reconocimiento de Somec/Vitars por sus treinta años de investigación y reconstrucción de Danzas Históricas. En 2002 la Escuela Nacional Preparatoria le hizo un homenaje por su contribución a la Danza en México.