Coordinación Nacional de Danza

Vidas en la danza




ALICIA ALONSO, EMBLEMA DEL BALLET MUNDIAL

Por Gabriela Jiménez Bernal

Se ha ido una de las grandes leyendas de la danza mundial. Una figura indiscutible para entender el arte del cuerpo en movimiento: la maestra Alicia Alonso (1920-2019), quien ha comenzado un viaje eterno a sus 98 años de edad.

Fue una mujer que se entregó al mundo dancístico de por vida. Su pasión fue constante. Lo traía en la sangre. Fue cubana de corazón, y por ello, puso en alto la danza clásica de su país, logrando traspasar las fronteras de la isla, convirtiéndose así en unas de las leyendas internacionales de esta manifestación artística.

Una mujer que con méritos se ganó el título de Prima Ballerina Assoluta. Y no sólo porque fue la directora del Ballet Nacional de Cuba, sino porque se convirtió en una figura clave en la historia de la danza clásica dentro de la cultura iberoamericana y de la historia del arte en general.

La maestra Alonso nació en La Habana. Fue aquí donde inició su formación en 1931, en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical. Su inquietud la llevó a Estados Unidos, donde continuó sus estudios con grandes personalidades: Enrico Zanfretta, Alexandra Fedórova y varios profesores eminentes de la School of American Ballet.

Su debut profesional fue en 1938, en las comedias musicales Great Lady y Stars in your eyes. Un año más tarde se integró al American Ballet Caravan, antecedente del actual New York City Ballet. Luego se incorporó al Ballet Theatre of New York, en 1940, año de su fundación.

Desde ese momento, la carrera de la maestra Alonso se mantuvo en el candelero. La crítica especializada recuerda sus grandes interpretaciones de obras del repertorio romántico y clásico. No por nada, consiguió en poco tiempo el rango de prima ballerina.

Pero el interés de la cubana no sólo era personal, pues sintió la necesidad de contribuir al desarrollo del ballet en su país natal, así que en 1948 fundó en La Habana el Ballet Alicia Alonso, hoy Ballet Nacional de Cuba, que no tuvo apoyo oficial sino hasta 1959. Su labor como docente fue primordial para ella, por lo que desde 1993 dirigió la Cátedra de Ballet "Alicia Alonso" en la Universidad Complutense, de Madrid.

México tuvo el honor de recibir a la prestigiada bailarina cubana. Sobresale su presencia en tierra azteca en 1975 cuando compartió su experiencia con la Compañía Nacional de Danza; durante cuatro meses la maestra Alonso compartió su asesoría para contribuir en el desarrollo estructural y artístico del grupo mexicano. Otra visita relevante fue cuando vino con su Ballet Nacional de Cuba para presentarse en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris en 2002.


Josefina Lavalle a la llegada de Alicia Alonso, Salvador Vázquez, Laura Urdapilleta y Patricia Aulestia (México,1975)
Fotógrafo: Muriel, R. | Colección: CENIDI-Danza.

Muchos logros hay detrás de la vida profesional de Alicia Alonso. Son innumerables: fue estrella invitada del Ballet Ruso de Montecarlo, fue la primera bailarina del hemisferio Occidental invitada a actuar en la entonces Unión Soviética, y la primera figura del Continente Americano que bailó como artista invitada con los elencos de los Teatros Bolshoi de Moscú y Kirov de Leningrado.

Debido a su experiencia, fue invitada a ser parte del jurado de importantes concursos en Moscú, Rusia, Tokio, Japón y Brasil. También recibió infinidad de distinciones, como el Premio Anual de la revista norteamericana Dance Magazine (1958); la Orden del Trabajo de la República de Viet Nam (1964); el Gran Prix de la Ville de París (1966), el Premio Anna Pávlova de la Universidad de la Danza de París (1966); el Premio Porselli "Una vida por la danza", Italia, (1983); y el Premio Gran Teatro de La Habana (1985), entre muchos otros.


Foto: Tonathui Gutiérrez

Alicia Alonso interpretando el ballet "Carmen" con la Compañía Nacional de Danza en el Palacio de Bellas Artes (Ciudad de México, 1980),
en el marco de la asesoría que la bailarina y su equipo creativo ofrecieron a nuestra agrupación.
Bailarines: Alicia Alonso, Marcela Correa, Laura Echeverría y Rodolfo Castellanos. Colección: CENIDI-Danza

Por fortuna recibió homenajes en vida, como el ocurrido en París en 1980 organizado por la UNESCO. También recibió las más altas condecoraciones oficiales de México, Panamá y República Dominicana: La Orden de El Águila Azteca, La Orden Vazco Nuñez de Balboa y La Orden al Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el Grado de Comendador, así como la Encomienda de la Orden Isabel la Católica, que adjudica el Rey de España Juan Carlos I.

Compañía Nacional de Danza (Palacio de Bellas Artes,Ciudad de México, 1974-1975): Valdés Guillermo, Sánchez Roberto, Barragas Angelina, Lugo Cecilia, Gómez Patricia, Segura Felipe, Zarate Cecilia, Alonso Alicia, Gómez Lucero, Alvarado Noé, Pérez Noemí, Olvera Carmen, Correa Beatriz, Benavides Susana, Araiza Francisco, Fuller Jacqueline, Happee Nellie, Lombardo Marcela, Amador González Juan, Salcedo Héctor, Roussis George, García Aurelio, Gaddy Diane, Sayas coral.
Colección: CENIDI-Danza.

Asimismo, la Universidad Politécnica de Valencia, la invistió con el grado de Doctora Honoris Causa (1998) y fue distinguida con la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ese mismo año, la República Francesa le impuso la Orden de las Artes y las Letras, en el Grado de Comendador, y el Consejo de Estado cubano la condecoró con el título de Heroína Nacional del Trabajo de la República de Cuba. Finalmente, en 2000, el Gobierno de su país la condecoró con la más alta distinción que otorga: la Orden "José Martí".

Por todo esto y más, la maestra Alicia Alonso seguirá siendo un referente de la danza mundial.