Coordinación Nacional de Danza

Vidas en la danza




Rodolfo Reyes, ferviente impulsor de la preservación de las danzas tradicionales

Por Gabriela Jiménez Bernal

Es un mexicano que ha hecho historia dentro de la danza no sólo de su tierra de origen, sino en todos aquellos países de Latinoamérica donde ha compartido su legado como bailarín, coreógrafo, maestro, investigador y etno-coreógrafo. Y es que, poco como él, se han abocado a investigar y a hacer un análisis profundo de las raíces dancísticas de los pueblos, a partir de su experiencia como gente de danza y como estudiante apasionado de la antropología.


Hablamos del maestro Rodolfo Reyes Cortés (San Cristóbal de las Casas, Chiapas, 1936). Una figura indiscutible en el mundo de la danza nacional e internacional por su inigualable contribución en favor del arte del cuerpo en movimiento desde sus diversas trincheras, especialmente la de impulsor y fundador de espacios para el desarrollo e investigación de la danza. Un hombre que a sus 83 años de edad mantiene la misma pasión, entrega y profesionalismo desde que decidió dedicarse a este arte, formándose en sus inicios con figuras de la talla de Xavier Francis, Bodil Genkel y Sonia Castañeda.


Sus primeros acercamientos con el arte fueron cuando era niño; llegó a la capital mexicana a estudiar pintura y escultura en La Esmeralda; en dicho espacio pudo conocer a grandes iconos como Diego Rivera, Frida Kahlo y David Alfaro Siqueiros. Pero fue hasta que alguien lo llevó a una escuela de ballet y, después de impresionarse con la personalidad de Xavier Francis, que el chiapaneco decidió entregarse de por vida a este arte. La institución educativa oficial que lo recibió en sus aulas fue la Academia de la Danza Mexicana. Plataforma formativa que le permitió unirse al Nuevo Teatro de Danza.


Si bien estos cimientos nacionales fueron cruciales para el maestro, éste sintió la necesidad de traspasar fronteras y volar hacia nuevos retos profesionales. Cuba fue su primera experiencia internacional, llegó en el año de 1960 y su entusiasmo fue tal que fundó el Conjunto Folklórico Nacional y el Nuevo Teatro de Danza de Cuba. Fue en este país caribeño -donde llegó con Guillermina Bravo- que el maestro Reyes comenzó a interesarse en cuestiones como la étnica y la antropología.


Después, Chile fue su siguiente hogar, donde sus deseos de crecimiento lo motivaron a crear el Conjunto Folklórico Nacional, al mismo tiempo que participó como intérprete en el Conjunto Nacional de Danza Contemporánea; en este país fue donde aprendí más sobre antropología y terminó su carrera. Durante su paso por Ecuador le legó el Ballet Contemporáneo y por Nicaragua la Escuela de Danza Contemporánea.


Su proyección en el extranjero se fortaleció, pero el amor por su tierra lo hizo regresar, emprendiendo proyectos que hoy por hoy son un legado indiscutible para el desarrollo de la danza nacional. Los estados de Zacatecas, Puebla y Veracruz le deben al maestro Reyes sus propios grupos de danza contemporánea; en tanto que la Ciudad de México le deben los grupos Ballet Alternativa y Metrópolis-Utopía, que en su momento fueron claves para el movimiento escénico de la capital.


México también le agradece su colaboración en la creación de la Facultad de Danza de la Universidad Veracruzana que hoy es considerada una de las máximas instituciones formativas de la danza. Fue en este recinto donde el chiapaneco creó un singular taller para recreaciones etno-coreográficas.


El maestro tuvo la oportunidad de estar en otras grandes naciones como Hungría, Checoslovaquia, Polonia, Vietnam, Corea y Camboya, pero la cultura tradicional siempre fue y ha sido su gran pasión. Es representante de la llamada etnocoreografía que, en sus propias palabras, se refiere a las formas de danza que tiene lo étnico: “Me apasiona el análisis de las raíces que definen las características de las culturas a estudiar”.


La indiscutible experiencia del chiapaneco le valieron diferentes cargos dentro de la administración cultural. Todos recuerdan con entusiasmo su entrega y labor como presidente de la Asociación Mexicana de la Danza, como director del Conjunto Cultural Ollin Yoliztli, como director artístico del Canal Once y como asesor de la Dirección General de Actividades Sociales, Cívicas y Culturales.


Por todo su legado, el maestro Reyes ha sido merecedor de numerosos reconocimientos, como la medalla Homenaje una Vida en la Danza, al que hoy se sumará la Medalla Bellas Artes 2019 a la trayectoria y labor artística otorgado por el INBAL.


Mientras la vida se lo permita, El maestro Rodolfo Reyes seguirá contribuyendo al arte del cuerpo en movimiento como un “ave de paso”, como él siempre se ha descrito, ya que siempre le ha apostado a la libertad creativa de sus pupilos, solamente proponiéndoles, para luego levantar el vuelo.